Entrevista a Sara Rovira Esteva, autora del libro “Lengua y Escritura China- Mitos y Realidades”

Entrevista a Sara Rovira Esteva, autora del libro “Lengua y Escritura China- Mitos y Realidades”:
La complejidad y el aura de misterio que envuelven a la lengua china, es algo que es percibido en común por quienes no saben nada del idioma, como por los estudiantes y profesionales del chino.
El “chino” es tan diferente del español y su evolución histórica tan particular (nos referimos en este caso al chino estándar), que para entenderlo en un sentido amplio es fundamental  hacer un recorrido histórico en el proceso de su formación, y en desgranar sus particularidades para tener claras sus diferencias.
Hasta el año 2010 no había en idioma español un libro que diese una visión tan de conjunto del idioma chino (ya leeremos en el libro que este concepto es un tanto difuso), hasta que salió publicado por la editorial Bellaterra el título: Lengua y escritura chinas – Mitos y realidades.
Escrito con rigor académico, pero en un lenguaje claro y accesible para cualquier estudiante de chino o persona interesada en esta lengua.
A continuación su autora Sara Rovira Esteva, tiene la gentileza de contestarle a Javier Moreno Carnero (director de Aprende chino Hoy), a unas cuantas preguntas en relación a su persona y obra.

Sara Rovira Esteva

– ¿Nos podrías contar someramente cuál ha sido tu motivación inicial para estudiar chino, y cuál ha sido el camino de estudio que seguiste?
Yo empecé a estudiar chino como segunda lengua extranjera en el marco de mis estudios de Traducción e Interpretacion en la Universidad Autónoma de Barcelona. Para serte franca, el chino no era mi primera elección, no por nada, sino porque lo de estudiar chino ni se me había pasado por la cabeza. Al no poder escoger la combinación lingüística que llevaba en mente, opté por la opción que a priori planteaba un mayor reto para mí. Me dije: “ya que estoy en la universidad, voy a por lo más difícil”. Y la decisión no me defraudó.
– He leído tu libro de principio a fin y además de todo lo que he aprendido he quedado impresionado por la cantidad de fuentes consultadas, la cantidad de referencias, etc. Da la impresión de haber sido un trabajo de años, ¿es eso cierto?.
Cierto. Este libro responde a un reto que me lanzó hace ya más de 10 años el director de la colección Biblioteca de China contemporánea de edicions Bellaterra. Aunque la idea de escribir un libro sobre estos temas siempre me había atraído y lo dejé como un tema pendiente, la verdad es que no me puse en serio hasta que me vi con el tiempo y las fuerzas suficientes para llevarlo a cabo, hace cosa de 5 años.
– A lo largo de la obra se desprende la necesidad de diferenciar la lengua escrita de la hablada. ¿Piensas que desde un punto de vista pedagógico la enseñanza de la escritura y del chino hablado debería separarse de una manera más clara?
Este tema que apuntas es mucho más relevante de lo que parece. Hay autores como Zhang Pengpeng que abogan por una  separación de ambos en la didáctica del chino y han publicado materiales que respaldan este enfoque. Hay también manuales publicados enteramente en pinyin, es decir, sin caracteres chinos. Sin embargo, estas iniciativas son muy marginales y no gozan de popularidad porque en el fondo la mayoría de personas que se ponen a estudiar chino, lo hacen atraídos por su sistema de escritura.
Pienso que necesitamos un debate pedagógico en mayor profundidad sobre esta cuestión para encontrar maneras de enseñar ambos simultáneamente o no (en función de las necesidades y/o prioridades de cada uno) pero siempre persiguiendo unos resultados óptimos en todas las destrezas comunicativas en relación con el esfuerzo invertido.
– Impresiona leer sobre la cantidad de caracteres chinos que existen, pero es un alivio el saber que muchos ya no se usan. Teniendo en cuenta que la mayoría de la gente que estudia chino lo hace para lograr una competencia comunicativa aceptable, sin buscar el trabajar con el idioma como fin sino como herramienta, tal como se hace como por ejemplo con el inglés, ¿podrías entonces recomendar una cifra de caracteres que valga la pena aprender por ser claramente los más utilizados?
– En el libro ya pongo de manifiesto que para tener una buena competencia comunicativa debemos preocuparnos más por las palabras que sabemos usar en un contexto, que por los caracteres que hemos aprendido aisladamente. La cifra tampoco  es muy indicativa desde el punto de vista del aprendizaje, ya que depende de nuestras necesidades y de en qué entorno nos movemos o, dicho de otro modo, qué funciones comunicativas debemos satisfacer. Además, puesto que la lengua oral y la escrita corresponden a dos códigos distintos, también dan pie al uso de caracteres y palabras distintos. Por eso, un campesino, un obrero y un oficinista no necesitan dominar el mismo número de caracteres para su quehacer diario.
Existen estudios de frecuencia de caracteres y palabras y, por lo tanto, listas que se usan en contextos como el HSK para orientar sobre qué hay que estudiar primero, pero dichas listas presentan muchos sesgos y, por consiguiente, tampoco son 100% fiables para el estudiante de chino. En definitiva, me resisto a dar cifras porque cualquier cifra debería ir acompañada de una lista y la explicación correspondiente.
– ¿Y cuál sería la cifra recomendable para una persona que quisiera por ejemplo estudiar una carrera en China?
– Tomando las listas oficiales como referencia (y cito textualmente), “se considera que una persona empieza a estar alfabetizada cuando conoce los primeros 2.000 caracteres. Una persona con estudios primarios se supone que ha aprendido alrededor de 2.500, mientras que, teóricamente, después de los estudios de secundaria esta cifra debe llegar hasta los 3.500”. Sin embargo, no debemos olvidar que el número de caracteres que se necesitan para escribir es mucho menor que el que se necesita para leer. Si una persona reconoce unos 7.000 caracteres (de la 2.ª lista oficial) y es capaz de escribir entre 3.000 y 3.500 (de la 1.ª lista oficial) se considera que tiene un nivel de educación bastante alto, puesto que estos 3.500 caracteres de uso muy frecuente cubren más de un 99% de los caracteres que suelen aparecer en publicaciones no especializadas, mientras que el resto se consideran sólo caracteres de uso común, cuya frecuencia de aparición es mucho menor. Ahora bien, tal como ocurre en otras lenguas, los nativos usan en su vida diaria entre 10.000 y 12.000 palabras, o sea, que si no sabemos combinar unos caracteres con otros, no vamos a poder comunicarnos. Finalmente, también hay que tener en cuenta que se necesita un mayor dominio de la lengua y la escritura para cursar estudios del ámbito de las humanidades que científico-técnicos.

Libro Lengua y escritura chinas- Mitos y realidades
– Aceptando que el chino tiene una gramática pero que ésta es muy diferente a la del español, donde incluso no está claro qué es un sustantivo a un verbo a veces, ¿piensas que la gramática en este idioma debería explicarse utilizando las categorías que utilizamos en español o sino directamente utilizar las que utilizan los chinos?

Creo que no es viable ni positivo explicar la gramática del chino estándar en los términos de la española. Precisamente creo que han sido este tipo de aproximaciones las que han dado lugar a la sensación errónea de que el chino no tiene gramática o de que ésta es muy sencilla. Personalmente pienso que la mejor opción es explicarla en sus propios términos acompañándolo de un análisis contrastivo con el español, es decir, poniendo de relieve qué recursos dipone el chino para codificar lo que en español se dice de otra forma. Este es el enfoque que adoptamos en el manual Lengua china para traductores, editado por el Servicio de Publicaciones de la UAB, con unos resultados muy satisfactorios.
– En la página 291 se hace referencia a un programa pedagógico de alfabetización para adultos chinos, donde la enseñanza de los caracteres y el pinyin al mismo tiempo tuvo mejores resultados en las competencias escritas, que con el método tradicional, es decir estudiar sólo caracteres. Teniendo en cuenta esto, para un adulto no chino, ¿es mejor combinar el pinyin y los caracteres (y hasta que fase del estudio), o estudiar directamente en caracteres?
– No te puedo responder a partir de ningún estudio científico sino en base a mi propia experiencia (que es empírica). El pinyin es una herramienta indispensable que debe acompañar el aprendizaje del chino de principio a fin, aunque su presencia debe ir disminuyendo paulatinamente. De hecho debería pasar a un segundo plano a las pocas semanas para facilitar la autonomía del estudiante y evitar que se apoye excesivamente en este sistema alfabético.
– ¿Y en el caso de los niños?. Porque yo me he encontrado a profesores que en el caso de la educación infantil piensan que para un niño es mejor enseñarle los caracteres y casi no el pinyin (sino se malacostumbran), y otros profesores que piensan que sin pinyin es demasiado difícil.
– Yo no tengo experiencia enseñando a niños, pero todos los estudios que he leído sobre la alfabetización infantil realizados en China abogan por un mayor uso del pinyin, ya que el poder acudir a un sistema alfabético en caso de no conocer los caracteres mejora la comunicación escrita de los niños.
– A lo largo de toda la obra abundan y se agradecen comparaciones entre la situación lingüística de China y Taiwán, así como también de Hong Kong y Singapur. ¿Has recibido colaboraciones de autoridades o expertos de todos los países o fue fundamentalmente un producto de tu esfuerzo investigativo?
– Se trata fundamentalmente de un trabajo de investigación basado en la lectura de fuentes primarias y secundarias, aunque ocasionalmente sí que he recurrido a nativos de Taiwan y Hong Kong para aclaraciones puntuales.
– En la obra se puede leer un pasaje que dice: “….muchas personas que hablan chino con fluidez son capaces de comunicarse a pesar de pronunciar los tonos de forma deficiente o no del todo ajustada al ideal”. Este parece ser un mensaje de consuelo para estudiantes de chino pero quizás tiene que ver con eso que el chino ideal y perfecto no existe casi, ¿hay algo de cierto en esto?
– Más que unas palabras de consuelo era una constatación. Con un buen maestro, mucha práctica y buena predisposición, los tonos y los distintos sonidos del chino se pueden pronunciar perfectamente bien. Creo que es un punto donde debemos mejorar tanto docentes como alumnos. Es decir, mi comentario iba un poco en la dirección de desmitificarlos como punto difícil. Lo mismo sucede con muchos otros aspectos del chino, es decir, también he oido a muchas personas (incluido chinos) que dicen frases gramaticamente incorrectas y se comunican perfectamente.
“Muchas gracias Sara por tus respuestas y muchos éxitos con tu libro”

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Entrevista realizada por email a 09/02/2011. El contenido de la entrevista puede ser libremente copiado de forma total o parcial, agradeciendo en todos los casos que se mencione la fuente (Aprende Chino Hoy)

Enlaces complementarios:
Página del libro en facebook

http://www.facebook.com/?ref=home#!/pages/Lengua-y-escritura-chinas-Mitos-y-realidades/175851925761698?v=wall

Páginas en el facebook del libro Lengua China para traductores (misma autora):
http://www.facebook.com/?ref=home#!/pages/Lengua-china-para-traductores/156606624362089?v=wall
Materiales complementarios manual: http://www.uab.es/xuezhongwen/
Página personal-profesional de la autora: http://www.fti.uab.es/srovira/personal/
Comprar libro Lengua y Escritura Chinas

Comprar libro Lengua China para Traductores tomo 1, y tomo 2

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